Rosa García Rayego
Dentro de tu voz.
Antología Poética
1996-2014
Huerga y Fierro Editores
Cuando
hace unos meses se presentó en la Biblioteca Eugenio Trías del Retiro de Madrid Dentro de tu voz de Rosa García Rayego, me pareció, desde la
lectura rápida, que merecía la pena. Salí del acto con la impresión de que era
una poesía muy personal y hoy confirmo esa impresión. En el recorrido que toda
Antología propone ya hay un trabajo de selección y si seguimos el camino indicado
podemos indagar en el universo poético de Rosa García Rayego para entender ese imaginario que desea transmitirnos. El
prólogo viene de la mano de la, también, poeta María Antonia Ortega quien describe a Rosa García Rayego como “una pintora de las palabras, y llega a
crear colores nuevos próximos a veces a los del POP-ART: si quieres un mundo
nuevo, busca para él tonalidades, gamas, matices y colores nuevos” (p. 11). La
novedad, el cromatismo, la búsqueda de un imaginario poético innovador nos seduce
en el recorrido por este LIBRO DE LIBROS, como define la poeta prologuista esta
antología (p. 9).
Nuestra
poeta, cordobesa de origen, profesora titular de Filología Inglesa en la
Universidad Complutense de Madrid y activista feminista tanto en sus ensayos
como en su vida cotidiana -directora del Instituto de Investigaciones
Feministas desde 1999 hasta 2008-, pone en nuestras manos una selección muy cuidada de su obra que
empieza con 24 poemas del poemario Aburre
el propio gesto (1996), 3 poemas de Respiro
de arena (1996), 15 poemas de Y
siempre las horas (2000), 11 poemas de Después
de tantos años (2005), 11 poemas de De
sombras (2009) y 16 poemas de Aquí
pez, allí roca (2014), para terminar con el poema inédito Vivo entre árboles y lunas (2015).
Se
puede afirmar que en esta Antología
predomina una historia, la más universal
de la poesía, la del Amor, su búsqueda,
su encuentro y su pérdida. Por eso, es un libro de emociones, que sobrecoge al
lector por ese abanico de sentimientos encontrados que transmite y con el que
el lector se identifica en todas sus dimensiones. Ese amor descrito en el primer poema de Aburre el propio gesto (1996) desde la
cotidianeidad: “Y el amor / era como una percha / con mi ropa colgada” (17) que
desata otros encuentros al deshacer los nudos de la percha, los de la vida
interpretamos nosotros (17). Si hacemos un recorrido por todo el libro percibimos
diferentes maneras de querer, diversos encuentros amorosos o historias de amor
donde la llama pasional es el eje vertebrador de la mayor parte de los poemas, con los consecuentes desencuentros y la
correspondiente angustia, también pasional,
del desamor. Toda una experiencia de vida que Rosa García Rayego
transmite al lector para que conozca ese universo poético tan personal donde
predomina la sencillez del lenguaje y la continua referencia a lo cotidiano.
Rasgo que deja entrever un universo
poético femenino, como por ejemplo, en el poema “Detalles” (p. 29) se patentiza
de nuevo la cotidianeidad donde el yo poético busca el confort de una prenda
que le dé calor ante la ausencia amorosa: “Y sólo con una chaqueta de lana / me
abrigo ante la falta de ese amor, / que sí añoro”. La necesidad de abrigarse
ante la ausencia amorosa nos evoca una imagen femenina, quizá sea muy
arriesgada esta propuesta, pero nuestra interpretación nos dirige a la
manifestación de una poética de lo cotidiano cercana a la escritura de mujer.
Al igual que al expresar la angustia la poeta recurre de nuevo a lo cotidiano,
esta vez serán los zapatos los destinatarios del desazonante sufrimiento: “La
angustia, / como presencia necesaria, / resbala hasta mi zapato” (p. 36). La identificación de los sentimientos dolorosos
con prendas de vestir u objetos cotidianos es uno de los recursos más frecuentes de la poética rayeguiana.
Si
recorremos los poemas de este “libro de libros” encontramos todas las formas
del amor y sus lugares: el encuentro, el erotismo, el miedo, la despedida, la
ausencia y un largo etcétera de emociones pasionales tanto placenteras como
dolorosas. Percibimos el encuentro
amoroso como experiencia totalizadora. Todo se transforma en el amor y, por
ello, también, en el poema. Si la separación se impone, el lenguaje es abandono
y pérdida. El poema “Dos gotas de Champagne”
de Y siempre las horas (2000) sugiere
sensaciones encontradas y rebeldía ante la ausencia amorosa: “Dos gotas de champagne / y unos labios. / Dos velas /
-amarilla y negra-. /Al final…, un vuelo.
Ayer: / amarillo y negro. / Hoy, / gris. / El pulso: / un estorbo. / La
vida / un grito. / Yo / - sin ti- (p.
58). La narración de un instante, el de los labios empapados de champagne, descrito con los colores que impregnan ese momento
del ayer evanescente -amarillo y
negro- frente al color del presente -el
gris- junto a la contención de las
emociones -en ese pulso que estorba- provocadora del grito vital, rebelde y doloroso, ante el encuentro consigo
misma sin el deseado sujeto amoroso. Un poema bellísimo, con una escritura
cuidada y contenida, que transmite un tapiz de imágenes sensoriales donde
predominan el color, el dolor y la rebeldía impotente frente a la fragilidad del amor y el vacío existencial que provoca su
ausencia (p. 58).
En
los poemas de Después de tantos años
(2005) encontramos todas las maneras de querer que Rosa García Rayego describe
a lo largo de esta escritura totalizadora, donde el amor desborda vida alcanzando
su culmen en el encuentro amoroso. Recorrido que, desde la mirada, induce al
lector a percibir la eclosión pasional y ascendente del juego amoroso: “(…) La
mirada, ¡qué larga! / sobre tu cuerpo./ Paré en la cintura. / Subí al corazón.
/ Y alcancé luego / tu alma, mojada, / con los dedos” (p. 63). Un amor lésbico, pleno y totalizador, que
transmite la plenitud de la entrega amorosa.
No
podemos detenernos en este espacio a
analizar pormenorizadamente el significado último de la poesía contenida
en Dentro
de tu voz, pero sí debemos aludir al último poemario Aquí pez, allí roca (2014) donde la llegada a la ciudad natal se
vislumbra como necesaria, el espacio de origen como punto de encuentro con ella
misma, la voz poética, y desde Córdoba distintos lugares, ciudades referentes
en el imaginario rayeguiano, París, Marruecos, Bélgica, Bruselas y Lieja,
ciudades testigos del transcurrir pasional de la voz poética quedando el amor
en la memoria. Como cierre de la antología Rosa García Rayego incluye un poema inédito, precisamente
dedicado a su madre con quien se identifica “escribo con tu letra” (p. 117). De alguna manera, este imaginario poético lleno de luz, color, vida
y pasión nos devuelve a los orígenes en los que Rosa García Rayego recala para
encontrarse. Un “libro de libros” que recomendamos muy vivamente a aquellos
lectores que deseen descubrir un universo poético fascinante:
Pensé dentro de tu voz,
y de tu palabra blanca;
gris de trenes
Carmen
Mejía Ruiz
Instituto de
Investigaciones Feministas
Universidad
Complutense de Madrid


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