Indómita
& brava:
poesía dominicana contemporánea
Las
limitaciones de espacio o las presiones por ser representativos no coartan
estas representaciones de la actualidad: “Somos los oficinistas, uñas limpias,
/ fines de semana en hotelitos/ junto a una playa con peces muertos”
(“Bolero…”). Los poemas breves de Luis Manuel Ledesma (Esperanza, 1949) transmiten
su mensaje de forma clara. Rápida. Inolvidable. Pero también se privilegian las
largas composiciones o las secuencias poemáticas de Soledad Álvarez Matos
(Santo Domingo, 1950), en las que ideas y asociaciones se conjugan unas contra
otras: “¿Será ella o eres tú la que en la luna del espejo/ empuña el pincel
como pistola, tras la huella del insomnio…” (“Ritual”).




